¿Cómo se relacionan los hábitos diarios con el dolor crónico?
Cuando el cuerpo pierde su alineación natural, las estructuras óseas y musculares se someten a una carga desproporcionada. Esto es especialmente evidente en las lesiones de columna y el constante dolor de espalda, que suelen ser el primer síntoma de un problema de postura. Sin embargo, el efecto dominó continúa hacia las extremidades inferiores y superiores, exacerbando condiciones como el dolor de rodilla, dolor de hombro y dolor de cadera. Si esta descompensación se mantiene, aumenta el riesgo de desarrollar artrosis o un desgaste articular prematuro que limita severamente el estilo de vida del paciente.
