Evaluación de lesiones de columna y tejidos blandos
La complejidad de la anatomía dorsal implica que el dolor puede derivar de diversas fuentes. Identificamos si el problema se origina en lesiones musculares por sobreesfuerzo, o si existen daños más profundos como lesiones de columna o procesos degenerativos tipo artrosis. Es vital descartar que la molestia sea un dolor articular referido, analizando cómo factores como el desgaste articular, la bursitis o la tendinitis pueden alterar la mecánica corporal global. Un diagnóstico certero nos permite distinguir estos cuadros de problemas derivados de una rigidez articular persistente que afecta la armonía de todo el sistema locomotor.
